Estreno furgonetero por las tierras galas. Queremos aprovechar el puente de diciembre para probar nuestra habilidad al volante de la T3 California y también nuestras dotes campistas con la cocina de la furgo, la calefacción, etc.
El destino es genial teniendo en cuenta que buscamos disfrutar pero también mirar todo el funcionamiento "in situ". Si hay una ruta fácil para hacer camping en cualquier época del año seguro que pasa por Francia, disponen de áreas de servicio super preparadas para pasar noche con toma eléctrica, zonas para residuos, baños, etc.
También es más o menos fácil encontrar camping, es otra opción menos barata pero asequible y facilita el tema ducha que hay que tener en cuenta si no dispones de una en la furgo (sorprende pero las hay hasta interiores!!!) Prepararemos una entrada para los Diez Mandamientos del novato furgonetero pues hay cosas que ya nos hemos ido encontrando que va bien tener en cuenta, pero eso será más adelante.
Os dejamos una mapa con la ruta elegida, las carreteras por la zona son buenas, las indicaciones también, hay opción autopista pero si sois como nosotros que el viaje no es el destino sino el propio trayecto saber que el ir pasando por pueblos os da opción de parar en aquello que os guste y en este recorrido hay muchos que valen la pena, como llevamos el hotel acuestas pues no hay nada que te marque en realidad.
Narbonne
Después de pasar la frontera y la mega comercial Perpignan, nos dirigimos hacia nuestro primer destino. Si vais en caravana, volvemos a repetir, las áreas de servicio equipadas para aparcar y comer o estirar algo las piernas son varias.
Como recomendaciones para ver en la ciudad seria no perderse El Palacio Arzobispos + Catedral San Justo y San Pastor. Se trata en realidad de un conjunto monumental en la misma plaza del Ayuntamiento y es imposible no localizarlo.
El Puente de los Mercantes ofrece unas bonitas vistas para tomar fotos del río. Cerca está la Oficina de Turismo donde os pueden facilitar algún mapa aunque os aseguro que no hace mucha falta.
En la misma plaza del Ayuntamiento tenéis terracitas y algún café interesante donde tomar algo y poder picar alguna quiche. No recordamos el nombre del bar, pero estaba situado en la esquina derecha de la plaza del Ayuntamiento, un local minúsculo, pero lo mejor era que tenía varias plantas y arriba tenia unas vistas espectaculares de la Catedral, os lo digo por si os apetece una pausa.

Nosotros somos unos locos de los quesos, asi que si os pasa igual aquí encontráis unas tiendas de quesos que seguro que no os vais a resistir. Por la noche en la furgo sientan de muerte.
Montpellier
En Montpellier nos alojamos en un camping, pero seguro que encontráis mejor opción por tanto no os dejo ni el nombre pues no se lo recomendaría a nadie.
La ciudad es otra cosa, para mi es una ciudad con muchísimo encanto...y esto no es lo típico de las descripciones de agencia de viaje. Es realmente con encanto, con bullicio, con arte, hecha con gusto donde parece que algún decorador se ha encargado de poner cada cosa donde toca. Aquellas ciudades con aire cosmopolita pero que parecen conservar su propio sabor o identidad.
El centro por excelencia seria la Plaza de la Comedie, bares, gente, músicos, tiendas, teatros. Un poco de todo al estilo Bond: mezclado pero no agitado.
Allí encontráis la Oficina de Turismo, ésta si seria muy recomendable. Os informaran de qué ver, qué hacer, espectáculos, restaurantes y cafés, hacen visitas guiadas en diversos idiomas totalmente asequibles y que van bien como entremés para ir haciéndose con la ciudad.
Se puede ir hasta el Corum y allí subir arriba donde hay vistas de toda la ciudad, muchos jóvenes universitarios van hasta la terraza superior a tomar algo y charlar entre las clases. Hay un helipuerto que está activo, por tanto en caso de que esperen alguna visita estaría cerrado y os quedáis sin panorámicas. De allí podeis bajar por el paseo Charles de Gaulle, donde hay terrazas de bares que preparan menús, paninis, etc (vigilar con la mostaza pues pica algo exagerado, pero que eso no haga que dejéis de probarla !!)
Seguid callejeando, no os vais a perder pues es fácil acabar dando con alguna avenida que indica que se ha acabado la parte antigua.
Si llegais al centro comercial le Polygone, seguido de él esta la zona Antigone, del arquitecto Bofill padre. Particularmente no nos gustó pero eso cada uno sabe sus gustos. Al final de esta zona llegáis a la Plaza Europa y al Rio Lez donde paseais tranquilamente y veis algo de arquitectura más moderna, la zona tiene menos alboroto que el famoso centro pero está bien para verla.
Avignon
Todo lo que hay para ver en la ciudad se encuentra dentro de la isla, dentro de las murallas: El Palacio de los Papas donde seguro se invierte una mañana (la entrada puede ser conjunta al Puente de Avignon, se recomienda pues seguro que se visitan ambos y el precio se reduce algo, además te evitas otra cola). Este palacio es de visita obligada tanto por su arquitectura, como por su historia y seguramente por eso en el 1995 fue lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
De ahí se puede ir al Puente de Avignon (o St Benézét que es el nombre que veréis indicado en los carteles guía), lleno de historia y al que se le dedicó la famosa canción "Sur le Pont D'Avignon." Una buena opción a la hora de comer es ir hacia la plaza l'Hortologe, alli vereis el Hôtel de Ville, el Teatro y un popular restaurante Le Forum, donde podéis probar gastronomía de la zona. Cerca están las calles peatonales, que si bien de ellas han querido sacar los coches, lo que han hecho es crear la típica zona comercial con muchas tiendas y boutiques muy similares a las de cualquier ciudad del mundo.
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