Muchas veces nos han preguntado que hay que tener en cuenta cuando uno se plantea que quiere ir a hacer el Camino de Santiago. Aquí miraremos de indicaros todo aquello que normalmente hemos dicho a los amigos que luego han ido y que, en realidad, nunca ha vuelto ninguno diciendo que fue algo difícil. Lo primero es tener ganas de hacerlo, sea por el motivo que sea. Hemos encontrado gente que lo hace por tema religioso, otros porque les gusta caminar, otros porque quieren la paz de estar sólo y no pensar en la rutina que a todos nos acompaña muchas veces, otros porque viven un momento delicado y necesitan un espacio para ellos, otros porque se lo pusieron como objetivo, otros por el gusto de hacerlo o porque han oído hablar de él. Sea el motivo que sea, nunca hemos visto a nadie arrepentido de haber ido, NUNCA, os lo aseguramos. No es necesario un estado físico impecable y esto es muy sencillo de entender: cada uno puede ir a su propio ritmo, por lo tanto no estás obligado a...