Praga en enero : nieve y familia

Viajar a Praga en enero es aceptar el frío y abrazar la magia. La ciudad nos acoge con un manto blanco, los tejados parecen sacados de un cuento y cada paseo se vuelve más silencioso y también con mayor necesidad de cautela por evitar una caida.

Nos vamos matrimonio y peque de 8 años a ver a mi sobrino Rubén, que ya casi se está haciendo un autóctono después de los meses de Erasmus que lleva en la ciudad. Praga nos espera en su versión más invernal.

Consejos para viajar a Praga cuando sea (y en invierno especialmente):

  • ¿Cuando ir a Praga? Si vas a Praga en enero, sabrás que es temporada baja y por tanto más barato. Si es durante la primera semana todavía podrás ver los famosos mercados navideños que se instalan en la ciudad.
  • La moneda de la República Checa no es el euro, sino la corona cheza (CZK) que más o menos equivale 1=25. En muchos lugares se aceptan euros pero el cambio puede no ser favorable a tu bolsillo. Como siempre viajar con alguna tarjeta que no te cobre comisiones por divisa es lo mejor, como por ejemplo Revolut y sus estupendas opciones.
  • ¿Como me muevo por Praga? La respuesta es andando. La mayoría de los situos que vas a visitar estan el las zonas de barrios céntricos como Staé Mesto, Josefov, Malá Strana o Nové Mesto.
  • ¿Como llego del aeropuerto al centro? Para ir hasta el centro tienes dos opciones o bien coger el bus 100 hasta Zlicin y ahí coger el metro B; o bien coger el bus 59 hasta la última parada y allí coger el metro A. Lo ideal es que te instales la aplicación PidLitacka en tu teléfono para poder comprar los billetes que verás que van por tiempo (minutos a comprar) o puedes usar para día completo, etc. Son bastante económicos y sirve tanto para bus, metro como tranvia.
  • ¿Y yo qué como en Praga? La cocina checa se distingue por ser suuuuuper calórica. La carne es la principal protagonista y los platos suelen ser bastante grandes: codillo de cerdo, goulasch, Schnitzel, queso frito, etc. En la versión dulce destacan las chimeneas o Trdelnik que son masas enrolladas rellenas de chocolate o helado o crema. Un buen lugar para probarlas es el Incredible Trdelnik de la calle Karlova, 46-48.
  • ¿Qué hay del idioma? En el país se habla el checo, un idioma nada senzillo. Pero no te preocupes porque sea por el turismo o por cualquier otro motivo, el hecho es que encontrarás fácil comunicarte sea en inglés e incluso en español.
  • Recomendaciones enero y con niños: no te olvides de ropa térmica y calzado antideslizante, asi como unos buenos guantes y gorro. Tendrás que combinar paseos de aventura con alguna parada para calentar el cuerpo y descansar del frio. Disfruta de la nieve y aprovecha para unas bolas, una guerra sin piedad o para hacer un muñeco de nieve...y luego a tomar un chocolate bien calentito.

  • Restaurantes a considerar: U Dvou Kocek (comida checa), Blatnice (con opciones tanto de carne como de pescado), U Parlamentu (buena relación calidad precio), Krcma (comida tradicional y un histórico de la ciudad), Lokal (tienen opciones de carne pero también puedes optar por un plato de pasta), Pork's (tienen dos restuarantes en la ciudad, buena comida y abundante y excelente servicio), U Glaubicú (comida checa con amplios comedores)
  • ¿Y que tal con los checos? Pues para la gente del sur, sólo puedo decir que son seriotes-seriotes. Siempre me choca encontrar un lugar turístico que los que se dedican al turismo se olviden de lo que viste una sonrisa en la cara. Mi sobrino que llevaba ya unos meses, nos indicaba que es el caracter serio habitual, pero la verdad es que excepto algunas excepciones , más de uno daba la sensación de estar enfadado en grado superlativo.

Nuestro recorrido en la ciudad: ojo que viene intenso.

Aterrizamos bien abrigados con algo de retraso en nuestra previsión inicial debido a la nieve de las pistas y, tras dejar las maletas en el hotel Boutique Seven Days ,salimos a caminar sin rumbo fijo. Enero tiene la ventaja de menos turistas y más calma y además llevamos un guía de lujo. Las calles resbalan un poco y pronto aprenderemos que no se han de pisar las tapas de las alcantarillas, ni los cristales decorativos, ni mirar de subir al bordillo de una estatua. Así que despacito y disfrutando del momento.

Nos encaminamos a buscar lugar para comer después de recorrer la calle Václavské. Visitando la Plaza de Wenceslao con el Museo Nacional de Praga coronándola y muy cerquita de nuestro hotel. Esta avenida está especialmente bonita en la época de Navidad puesto que habilitan un mercado navideño, una pista de patinaje sobre hielo y todo lo que se une a una calle ya de por si ambientada, con tiendas, amplias aceras para pasear y preciosas fachadas de edificios...ojo si miras hacia arriba y está nevado, eso puede acabar en culetazo!!

No muy lejos está el Palacio Lucerna, en una de las travesias a la izquierda. Además de ser unas bonitas galerias comerciales con cine, teatro y tiendas, cuelga de su techo la famosa obra de David Cerny conocida como Kun (un caballo invertido montado por su serio jinete)

Pronto aprendemos que la ciudad está llena de callejones interiores, algunos pasan por  mitad de galerias, otros entre edificios que los cubren y todos tienen el valor de ser atajos a tu destino y en nuestro caso también son alternativas seguras para evitar caminar todo el rato por la nieve.

Finalmente nuestro guía Rubén nos lleva a comer a Pork's, un restaurante que cuenta con dos locales en la ciudad, con comida abundante y buena. Ten cuidado porque los platos son XXXL. Tienen el Pork's Mostecka (cruzando el río) y el Pork's Vodickova que fue nuestro destino y donde aprendimos que aquí la cosa va de un plato único.

Nuestra idea era hacer un Free Tour con Civitatis, para ello quedamos en la Torre de la Pólvora e iniciamos el tour hacia la Plaza Vieja.

Allí decidimos que continuariamos por nuestra cuenta puesto que hacía bastante frío y las explicaciones de historia de la guía se nos hacían demasiado largas. La decepción fue la exigencia de la guía de pagar un mínimo por persona cuando fuimos a darle dinero, todo y el abandono prematuro y sus causas , y todo y venir anunciado como Free Tour de Civitatis...en mis experiencias previas nunca encontré tan decepcionante un Free Tour...pero no nos vamos a quedar con esto, no? 😝

Llegamos a la Plaza de la Ciudad Vieja, completamente blanca. El reloj astronómico parece aún más antiguo bajo la nieve, y al peque le fascina esperar a que se muevan las figuras, eso si con las manos en los bolsillos y el gorro en la cabeza.


En esta plaza se monta uno de  los mejores mercados de naviedad de la ciudad. Recomendaría verla tanto por la mañana como por la noche, con todas sus luces cubriéndola. 

La plaza contiene multiples edificios a visitar, como la Iglesia de San Nicolás, el Ayuntamiento de la ciudad (se puede subir a su torre), la Iglesia de Nuesra señora de Týn, la céntrica estátua del héroe local Juan Hus.

Es en  la propia fachada del antiguo ayuntamiento donde se encuentra el símbolo por excelencia de esta ciudad: el famoso Reloj Astronómico. Un reloj medieval del siglo XV, que ofrece un espectáculo cada hora en punto. Sólo debes unirte a la multitud que se planta justo delante de él cuando se acercan las horas en punto y disfrutar de ese minutito de show.

No nos alejamos para visitar la Iglesia de Nuestra Señora de Týn. Construida en el siglo XIV sobre una antigua iglesia románica. A día de hoy sus dos torres barrocas de 80 metros culminadas en forma de aguja dan una imagen destacada a la plaza. La entrada es gratis, así que no te pierdas la opción de verla.

Paramos a tomar un chocolate caliente en una pequeña cafetería, Cerná Madona, en la maravillosa Calle Celetná. Esta calle se considera una de las más bonitas de la ciudad y que en su día formaba parte del Camino Real, la ruta que seguían los reyes para su coronación en el Castillo de Praga.

Esta calle comercial repleta de casas señoriales con fachadas de color pastel, tiene varios puntos a visitar como la Casa de la Virgen Negra, el Palacio Pachta o el Museo de la Tortura.

No debemos alejarnos mucho para llegar al Barrio Judio, un barrio construido bajo una larga represión en la época del siglo X hasta que con la ocupación nazi la inmensa mayoría de sus habitantes fueron a campos de concentración o alguno con más suerte deportado a otro país. Podemos ver el Cementerio Judio (lápidas sobre lápidas) y visitar algunas de sus sinagogas, sin perderse la Sinagoga Española donde podrás ver también la estatua del famoso Frank Kafka.

Acabamos ruta en la Torre de la Pólvora, una torre gótica construida en 1475 que formaba parte de las 13 diferentes entradas que tenía la ciudad vieja. En su dia albergó un almacen de pólvora y de ahí quedó su nombre.

Justo al lado se encuentra la Casa Municipal, un imponente edificio desde el que se anunció el nacimiento de Checoslovaquia en 1918. Hoy en día sede de conciertos, eventos varios y que también cuenta con una bonita cafetería que sería una excelente opción para poder ver el edificio por dentro.

Después de un descanso de hotel, nos proponemos disfrutar de un espectáculo de Teatro Negro, espectáculo mudo donde el escenario en negro y a oscuras sirve para ir destacando la historia que se va aparecisndo con juegos de luces, colores iluminados y sombras que se van creando. En nuestro caso nos quedamos sin entrada para las recomendaciones que habíamos leido (Image y WOW Show) y reservamos entrada en Hilt Teatre que , sintiéndolo mucho, no os puedo recomendar porque me pareció una cutrada superlativa.

Después de la decepción solo nos queda recuperarnos con un bien goulash :-)

Nuestro segundo día está dedicado a cruzar el rio e irnos para el otro lado de la ciudad: a Malá Strana y al Castillo de Praga en el barrio de Hradcany. Y es que el rio Moldava separa esta bonita ciudad y ofrece diferentes puentes para cruzar de un lado a otro.


De camino nos encontramos con el Clementinum que alberga una preciosa biblioteca barroca de más de 300 años. También podrás ver salas diversas como la Torre Astronómica desde donde tienes una bonita panorámica de la ciudad,o la Capilla de los Espejos.


Casi a la par de famoso que el reloj astronómico tenemos otro símbolo de la ciudad: el Puente de Carlos.  La foto desde el otro lado del rio no tiene desperdicio, te recomiendo que te acerques de camino o de bajada del Castillo .

Se trata de un puente de piedra del siglo XIV que atraviesa el rio Moldava y que situa una torre en cada uno de sus extremos y que une los barrios de Staré Mesto y Malá Strana

Lo decoran un total de 30 estatuas, de entre ellas la más destacada sería la de San Juan de Nepomuceno, puesto que cuenta la leyenda que fue arrojado al río desde el propio pueste y que a día de hoy si tocas su base (desgastada ya) te aseguras volver a la ciudad.

El barrio de Malá Strana tiene un encanto especial con sus empedradas calles que parecen estar sacadas de una película. Pasamos por el Muro de Lennon, lleno de color incluso en pleno invierno. La gracia de este  muro que perdura a día de hoy gracias a los turistas, es precisamente su inicio en la época comunista donde apareció una pintada del célebre beatle en él.

Iniciamos la subida por escaleras al Castillo de Praga

En él se encuentran edificaciones de diferentes períodos y la recomendación es mirar el tiempo que dispones y los que quieres ver, pues esta zona da para un día entero. Según lo que elijas dirígete a la plaza de la catedral a comprar tu tikcet integral que incluye diversas entradas. Si vas a querer recorrer todo lo que la zona ofrece, te rescomiendo madrugar para tener tiempo para todo.

Dentro de las edificaciones a visitar, destacan la Catedral de San Vito (subir al Torreón te ofrece unas excelentes panorámicas de la ciudad), o también el famoso Callejón del Oro (calle donde vivió Kafka y que son un conjunto de casitas de colores donde en su día vivían los guardias: por cierto, si vas por la tarde la entrada es gratis, lo único que no visitas la casa museo)

Otros edificios son el Antiguo Palacio Real, donde antiguamente residía el rey  o la Basílica de San Jorge, estilo románico del siglo X. Tambíen el Palacio de Rosenberg, la Pinacoteca u otro de los diversos edificios del conjunto.

Y cuando las pilas se empiezana a acabar y la cantidad de escalones subidos han sido un esfuerzo que debes hacer que valga la pena (y además vas con un peque lleno de ganas de cositas divertidas), pues haces lo que cualquier persona adulta y sana mentalmente puede hacer.

Acabamos el recorrido por lo que sería la entrada principal, es decir, por la Plaza de Hradcany donde podemos ver los guardias flanqueando la puerta y según la hora que sea, la multitud esperando al cambio de guardia.


Te dejo AQUÍ el enlace oficial del Castillo de Praga para que puedas ver los precios y comprar las entradas que desees.

Nos paramos a comer por la zona, en este caso elegimos el U Glaubicu, con buenos platos y excelente cerveza checa. Te recomiendo reservar para que la cola que hagas sea menor. En cualquier caso el restuarante cuenta con diversas salas y es bastante grande, así que seguramente no tardarás en estar sentado ante tu plato.


La vuelta nos lleva hasta la Isla de Kampa,  donde conocemos los coipos, una especie de nutria que habita estos lugares y que tiene ganas de que los turistas le den algo de comida. 

Por esta zona la idea es perderse en sus parques y caminos, ver las vistas del río.


Aquí también encuentras las estatuas de Bebés Gigantes de David Cerny o ir a ver el Museo Kampa con exposiciones de arte moderno.

El paseo nos lleva hasta el Puente de las Legiones, con la islita de Park Legií, donde se puede bajar e incluso pararse un rato a ver como los resbalones se dejan ver por la zona....viva la nieve!!!

Justo cruzando hacia la otra orilla está el Teatro Nacional

Siguiendo esa avenida llegas al Cafe Lovre, un buen lugar para hacer una parada y retomar fuerzas con un excelente chocolate. Os dejo el enlace del lugar AQUI para que podais disfrutar un poco de su historia antes de visitarlo, pues ésta se remonta a 1902 pasado por el lugar personalidades como Albert Einstein o Frank Kafka.

Una vez que hemos entrado en calor, nos decidimos por ir a ver la gigante estatua giratoria de la Cabeza de Kafka, otra de las obras de David Cerny. 10 metros de altura y 42 planchas de espejo realizadas en acero inoxidable que cada  hora en punto y durante 15 minutos se mueven para formar el busto en uno de sus sentidos, inspirámdose en la famosa novela del autor La Metarmorfosis. En nuestra visita no la pudimos ver en moviento puesto que estaba en reparación justo ese día :-(

No muy lejos en la misma avenida, verá la fachada del centro comercial MAJ que en 20024 se instalaron dos aviones militares con alas de mariposas, en honor a los soldados checos caidos en la II Guerra Mundial.

Ya sólo nos queda irnos despidiendo de la ciudad, bajamos nuevamente caminando por la calle Václavské donde todo había empezado hace tan sólo un par de días. Esta vez la recorriamos de noche, llena de luces y con el mismo ambiente de cuando la conocimos.

Nos despedimos agradeciendo a nuestro genial guía Rubén el tiempo que hemos compartido y todas las cosas que nos ha explicado. Viéndolo aquí y como disfruta, me pregunto si no le habrá llegado algun gen viajero a mi preciso sobrino 😍




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