25 de agosto de 2012

Viajando por Vietnam

Vietnam es uno de los destinos por excelencia del suereste asiático, tiene varios ingredientes para ser un gran viaje: historia, paisajes, ciudades con encanto, fácil de recorrer, barato, playas, amabilidad, etc
La ruta que os indicamos nosotros la realizamos en agosto/septiembre, por tanto calor asegurado y una humedad de espanto; pero eso no quita nada de atractivo al país y no es nada que unas Bia Ha Noi bien frías no puedan solucionar.
La ruta elegida sería la que os indicamos en el mapa. Los desplazamientos se realizaron en tren (fácil de recorrer todo el país con este medio gracias a la linea que lo recorre de norte a sur; eso sí, nadie dijo que fuese rápido), bus (toda una experiencia que más adelante os desvelamos) y cogimos alguna linea aérea low cost que puede ser una buena opción para algo más rápido.






Ciudad Ho Chi Minh
La parte donde se concentran los lugares de interés es el famoso distrito 1 o más conocido como Saigon. Para llegar es muy fácil, desde el mismo aeropuerto puedes tomar el bus 152 que te dejará justo en el centro (frente al mercado Ben Thanh). Por esta zona no hay problema para encontrar hotel, existen desde los más económicos y minúsculos hasta hoteles 4 estrellas con increíbles vistas.
También aquí podéis abrir boca con alguna de las comidas típicas, empezareis a notar que la comida vietnamita es deliciosa y con aires chinos y tropicales mezclados: un Pho que ellos tomas de desayuno pero que para tu primer día seguro que es algo fuerte (acabaras cayendo!!!), los rollitos Nem, algunos de sus platos de marisco o pescado. Encontrar puestos de Bánh Mì o lo que es lo mismo; bocadillos, es fácil casi a cualquier hora. Y de la misma manera se encuentran puestos callejeros que no todos están hechos al gusto del consumidor.



Por esta misma zona de Pham Ngu Lao encontrareis un ambiente turístico, lleno de mochileros que quieren descubrir la ciudad, bares con gente que brinda y explica sus aventuras, decenas de agencias de viajes que os ofrecen excursiones, los moteros que os ofrecerán una ruta por la ciudad o una excursión de varios días (recomendable si encontráis a un buen Easy Rider que os llevará de una manera más cómoda y muchísimo más divertida a donde le preguntéis y os ofrecerá consejos además de llevaros a varios de sus "familiares" para comer, comprar o simplemente tomar algo juntos)
Además al lado esta el mercado de Ben Thanh donde hacer compras o simplemente aspirar el ambiente local, muy animado por la mañana pero también por la noche se encuentra lleno de parada en el exterior especial "guiris" donde el regateo está a la orden del día.
Otro mercado callejero matinal está no muy lejos, en la calle Tot That Dam. Toda la calle está llena de paradas para locales, con especias, frutas, carnes y es un baño de olores y gente que vale la pena visitar.


Si lo que apetece es un día de historia, esta es una ciudad ideal. La guerra de Vietnam ha marcado el país, y en el sur quizá es incluso más evidente. La ciudad cuenta con rutas para poder ver el Edificio del Comité Popular (antiguo Hôtel de Ville), Museo de la Ciudad Ho Chi Minh (el edificio es muy bonito y no es extraño ver parejas vietnamitas haciéndose las fotos de boda allí), Museo de Recuerdos de la Guerra, palacio de la Reunificación, Museo de Historia, etc.


La zona comercial "moderna" se encuentra en DL Le Loi, una avenida llena de marcas y alguno de los edificios más modernos de la ciudad.

Otra zona de interés seria donde se encuentra la Oficina de Correos, donde se recomienda entrar y ver tanto sus arcos, sus mosaicos del suelo como la imponente foto del omnipresente Ho Chi Minh. Justo al lado se encuentra la Catedral de Notre Dame que recibe el nombre por ser (en pequeño) parecida a la conocida catedral de Paris.



Un restaurante MÁS que recomendable es el Quán An Ngon (cerca del Museo CHCM) el edificio es genial tanto por fuera como dentro y la comida mejor lo descubrís pero seguro que os va a encantar.


Sobre los alrededores nosotros cogimos un bus para poder ir a ver dos sitios concretos y que creemos son de los "must" de la zona que no se deberían saltar por muy turístico que parezca.
El primero seria la Santa Sede Cao Dai, al mediodía hay una ceremonia que normalmente van a ver los turistas que llegan con excursiones desde la ciudad. Eso no debe ser motivo de no ir a verla, sólo motivo para ir con tiempo suficiente. Hay una galería o balcón superior desde donde dejan ver la ceremonia y también desde la zona baja se puede ver los cientos de sacerdotes que participan, ordenados según su propia jerarquía y oír los cánticos que vienen del coro que se encuentra en la parte superior.



La segunda visita imprescindible de la zona son los famosos túneles de Cu Chi, allí el espíritu de la gente de la zona queda más que reflejado, su esfuerzo y su ingenio se palpan cuando ves lo que allí se encuentra.
Hay dos zonas visitable Be Dinh y Ben Duoc, el primero más visitado que el segundo.
Pensar como la gente podía vivir y desplazarse por esos túneles, es algo impactante. Como unos campesinos, como respuesta a las armas  y a la tecnología de sus enemigos, se las ingeniaron para construir durante 25 años todo un entramado de galerías subterráneas que servían no sólo de cobijo sino también como forma para desplazarse y atacar a los campamentos americanos que se habían asentado en la zona para luchar contra el Vietcong.
Hay algunas galerías para que los visitantes puedan pasar y sentir por unos minutos lo que podía ser un modus vivendi (esos túneles están ampliados para ser más altos para nuestra medida y también mucho más reforzados al estar hechos con cemento). Hay alguna pequeña obertura de los antiguos túneles donde dejan que alguna loca voluntaria pruebe la olor a tierra.


Hoi An
Por muy pequeña que os pueda parecer la ciudad, eso no quiere decir que no sea una de las que más opciones ofrece y de las que nosotros recomendamos para pasar unos días. Variedad de hoteles en la zona, tanto en la zona del pueblo como de la isla. Nosotros elegimos el Thanh Bình II (tienen varios por la ciudad) con una aceptable habitación y un buen buffet de desayuno incluido.
La ciudad es la joya culinaria del país, la cocina de todo el país está representada en esta ciudad tranquila. Decenas de restaurantes os van a sobornar con sus platos para cautivaros y que no queráis marchar de ahí, tanto en sus calles cercanas al río Thu Bon, como atravesando el puente en la isla de An Hoi, hay diversidad de restaurantes recomendables para probar los mejores platos. No nos atrevemos a recomendar uno pues todos los que probamos merecen ser visitados.



Uno de los días se puede aprovechar para ver algunos de los ochocientos edificios históricos que tiene la ciudad, pero tranquilos porque sólo 15 abren al público!!! Se ha de comprar una entrada a la ciudad antigua y con ella ya puedes visitar buena parte de los edificios. Si los quieres visitar todo has de comprar varias entradas, con ellas contribuyes a la conservación del entorno y edificios.


También vais a ver que la ciudad esta llena de dos cosas muy características: sastres y farolillos. No hay pieza de ropa que se resista a estos sastres que pronto sacaran su metro para tomarte medidas y ofrecerte la opción de hacerte desde trajes a pantalones y también zapatos..... y en un tiempo récord!!!


Los farolillos los veréis tanto decorando las calles, el puente que cruza a la isla, los restaurantes y tiendas y también como no, tenéis la opción de comprarlo (nosotros no nos pudimos resistir y ahora podemos recordar el viaje al encender uno en el comedor de casa). La verdad es que da un aire de tranquilidad aun mayor a la ciudad y pasear por sus calles o tomar algo en sus terrazas es una gozada.



Los alrededores de la ciudad no hay que perdérselos. Si todavía no sabes lo que es conducir por Vietnam es un buen momento para estrenarte. Hay muchísimos sitios para alquilar una moto, son automáticas en su mayoría y el precio es económico así como la gasolina. Pide una moto y un par de cascos y sal a conducir como uno más por carreteras repletas de campos de arrozales con el arroz extendido por los arcenes para secarse. El transporte por excelencia es la moto y verás como los locales van a todas horas con ellas, haga el tiempo que haga. Es aconsejable llevar un chubasquero pues puedes encontrarte con la lluvia en cualquier momento y ahí es cuando todos se paran, se ponen su chubasquero o capa y a continuar.


A unos 50 kilometros tienes My Son, que viene a ser el hermano pequeñito de Angkor (muy pequeñito!!!). Se trata de los mayores vestigios de los chams que hay en Vietnam y la visita vale la pena no sólo por el sitio en si, sino también por el trayecto que recorres. Hay varios yacimientos, algunos en reconstrucción y por tanto sin opción de verlos pues se encuentran vallados, repartidos por los 200 m2 que ocupa en total.



También se puede llegar a la playa de Cua Dai que está a unos 4 km de la ciudad y otra buena opción es ir a las Montañas de Mármol, que seria un grupo montañoso de 5 montañas que cada una de ellas tiene el nombre del elemento natural al que representa: Thuy Son (agua), Moc Son (madera), Hoa Son (fuego), KIm Son (metal) y Tho Son (tierra)

Hué
Para llegar hasta Hué tienes como siempre diversas opciones. Nosotros elegimos una que resultó ser toda una experiencia que es el Open Bus. Se trata de autobuses, que dispones incluso de tickets de largos trayectos para recorrer el país, y que en lugar del típico asiento al que seguramente todos estamos acostumbrados, lo que hay son unos asientos-cama. Son cómodos una vez se pasa la impresión inicial y eso si, mira de que no te toque en la parte trasera pues el calor puede ser mortal sobretodo porque van bastante saturados.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y aquí os dejamos algunas:


La ciudad es un icono de la historia de Vietnam, no en vano es la antigua capital imperial y fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1993. Siempre ha estado influida por el hecho de estar bañada por el Río Perfume.


Sin embargo una de las batallas más duras de la Guerra de Vietnam (la Ofensiva Tet) se cebó en esta ciudad, dejando prácticamente arrasada su Ciudadela, buena parte de las tumbas que hay en los alrededores y algunas calles que todavía hoy dejan ver la crudeza de esos capítulos de la historia.


Imprescindible es la Ciudadela, se accede pasando alguno de los puentes que atraviesan el Río Perfume y atravesando alguna de las calles hasta llegar a la muralla. Se puede pasear por toda la ciudadela o la opción de tomar un tuk-tuk, pactáis primero el precio y la duración o itinerario y os relajáis mientras vuestro improvisado guía seguro que os explicará historias interesantes. Podeis visitar los exteriores del Recinto Imperial con la famosa y vistosa Torre de la Bandera, que sería la más alta del país; Visitar los Nueve Cañones Sagrados, callejear hasta el Museo Ho Chi Minh, ver los nenúfares del Río Perfume o del Lago Tan Tau donde está la Pagoda Ngoc Huong.



No dudéis en hacer una parada en el restaurante Lac Thien (justo atraviesas el río por el puente de hierro de Trang Tien, giras a la izquierda por Tran Hung Dao y luego a la derecha para ir a la ciudadela). Allí encontraras buena cocina vietnamita y mejor ambiente. El abuelo de la casa te demostrará como se abre la cerveza al estilo ninja y la chef es una excelente Easy Rider que no dejará que te vayas sin que te organice una excursión motera a cualquier destino.



Si queréis entrar al Recinto Imperial se aconseja ir temprano para evitar aglomeraciones. Muchos de los edificios están en buen estado, pero muchos otros están en ruinas a causa de los bombardeos de la guerra (hay avisos de zonas con agujeros para evitar caídas). Dentro del propio recinto hay varios bares y restaurantes donde resguardarte del sol que si es veraniego, puede llegar a ser agobiante.




Puede comprarse ticket combinado para el Recinto y para alguna de las Tumbas Reales que hay a los alrededores de Hué y que son del todo recomendables. Si no os atrevéis a alquilar una moto (de verdad que es sencillisimo y mucho más recomendable que cualquier otra opción) podéis alquilar moto con chófer o volver a la amiga que os hemos hablado que seguro que os montará algo a medida.
Nosotros elegimos alquilar nuevamente una moto e ir a la aventura. Realmente el camino está muy indicado y es sencillo y si en algún momento te despistas sigues la regla universal que es PREGUNTAR. Aquí si que es aconsejable dos cosas: la primera intentar saber como se pronuncia en realidad el sitio donde vas (casi misión imposible, pero vale la pena intentarlo) y la segunda llevar escrito en un papel el sitio donde vas.
En esta zona no es difícil encontrar gente que hable inglés, como tampoco es difícil encontrar una moto que hace el recorrido inverso de algún que otro turista como tu que seguro te podría ayudar. Con esto puede parecer que seguro te vas a perder y NO es así. Repetimos, está realmente indicado.

De tumbas reales hay varias, puedes optar por la que más te interese o hacer una combinación de las que crees que pueden ser más diferentes...o puedes verlas todas, pero esa no fue nuestra opción así que las que no pongamos nos las explicas a la vuelta!!!
Nosotros visitamos la tumba de Ming Mang (1841-1843), es espectacular tanto el entorno como la arquitectura. Tanto la puerta de acceso, el patio de Honor, los diversos pabellones y los templos son una gozada para la vista. Puedes invertir un buen rato en verlo todo con tranquilidad, así que relájate y disfruta de algo que sabes que tiene a sus espaldas tanta historia y que está en una excelente conservación.





Otra de las tumbas recomendables es la de Tu Duc, es de las que encuentras primero en el camino y por tanto de las más visitadas.

Hay muchas más pero no os podemos dar detalles porque nosotros optamos por un cambio e ir a pasear con moto, ver algo del paisaje de la zona y dejarnos perder un poco. No demasiado porque queríamos aprovechar para ir a una impresionante pagoda, la Pagoda de Thien Mu con 21 metros de altura y unas vistas increíbles al Rio del Perfume. No seria extraño que hubiera monjes con sus cánticos y rezos por la zona tanto en el templo, como en los jardines donde hay fieles haciendo ofrendas diversas y encendiendo el tradicional incienso purificador.




Ninh Binh
Seguramente no es de las poblaciones más visitadas, pero para nosotros esta población debería entrar dentro de cualquier recorrido por alguno de los atractivos que tiene y que os comentamos aquí.
Puedes llegar a ella, en bus directamente de Hué pero el recorrido es largo o bien la opción de tren o bus desde Hanoi (lo del tren para nosotros seria la mejor opción).

Cuando uno viaja a su aire, no todo es tan divertido y maravilloso como se explica. Hay momentos que tienes que saber como situarte, hay momentos que descubres que lo que has elegido no es la mejor opción, hoteles que no son lo que parecían en la web, encontrarte mal en un país y no llevar el medicamento idóneo no es lo mejor y no nos engañemos, ver según que hospitales o centros médicos hace que desees ponerte colorete en las mejillas como símbolo de salud y ponerte a bailar la conga hacia todos los lados que sepas. Muchas veces hay gente que quiere tomarte el pelo y que al mirarte a los ojos ve el símbolo del dolar sólo por el hecho de que eres europeo...vamos que son cosas que te hacen algo más difícil el viaje pero que luego queda como una anécdota.
Pues este es uno de esos momentos y os lo contamos, ahora con una risa pero en su momento con algo de indignación. Que nadie se asuste, no tiene porque pasar, sólo sirve para reirnos un rato y también para sacar alguna moraleja que otra.
Puesto que estábamos cercanos a la fiesta nacional de Vietnam (las calles eran un espectáculo de banderas y fotos de Ho Chi Minh) y había un puente para los nacionales, coger un transporte hasta Ninh Binh era difícil. Nos quedamos sin opción tren (o eso nos dijeron) y la mejor opción que vimos era avión con Vietnam Airlines hasta Hanoi y  de ahí a una de las estaciones de bus central que buscamos con trayecto hacia Ninh Binh.


Cuando llegamos a la estación de bus fue una odisea, estaba repleto de gente con maletas, sin maletas, con bolsas de comida, con niños....vamos ni un Barça-Madrid en la puerta del estadio con entradas gratis!!!
Como buenos ciudadanos europeos algo pardillos, nos vamos hacia la oficina de tickets y preguntamos por el bus a Ninh Binh. La chica pone cara de flipada como diciendo ¿estos saben que es puente? Y nos dice que la sigamos...y allí que vamos. Total que vamos hacia donde están lo que se suponen que son los andenes donde salen los autobuses y allí por anden había como tres autobuses casi uno encima de otro esperando a que la gente suba. La chica habla con uno, por los gestos entendemos que la repuesta es NO, con otro y lo mismo y así hasta llegar a un bus, más pequeño, sin aire y que la cara del hombre que atendía era ideal para hacer de malo en una película serie B.
Nos dice el precio que tenemos que pagar y le decimos que nos parece caro y que en la guía (jajajaja) pone que es otro. Nos pegan un rollo de que es fiesta, que es tarifa especial (otra vez jajaja) y que ese es el precio.
Para abreviar, era un bus patera con mil estudiantes, unos encima de otros: es literal, allí te hacían sentar en las piernas de otro en cuanto te descuidabas y pobre de ti de no hacer caso al "tipo malo" que nos hacia de revisor. Como eramos VIPS por ser guiris, a nosotros nos respetaron y teníamos asiento sin tener que llevar a nadie en las piernas. La gente en Vietnam es delgada y pequeña, pero hay honrosas excepciones y una de ellas era mi joven compañera de asiento. Gracias a ella nos enteramos que la tarifa especial, no existía y que el precio que nos querían hacer pagar era el normal multiplicado por casi 4 (un incrementillo de nada por ser europeo).
El tema era que el super revisor malo quería cobrar el ticket a mitad de camino y ahí fue cuando casi nos echan del bus por no querer pagar más que el resto. Los estudiantes se pusieron de nuestro lado y al final y para que todos quedásemos bien y sobretodo porque nuestras mochilas estaban en el maletero del bus y temíamos que el "señor amable" se cansara de discutir y tirase la mochila fuera (lo que implicaba entonces si, bajar por narices en mitad de la nada) pues optamos por un mitad-mitad y pagar algo más del precio normal. La gracia era el argumento de que los europeos eramos más altos y que no nos habían puesto a nadie en las piernas!!! (nuevamente jajajaja)
Pero después de la anécdota que nos facilita tener una historia que contar, llegamos por fin a Ninh Binh y para hacernos más felices hemos dado de plano en el hotel que habíamos reservado en booking . Hay varios hoteles en la mima calle de la estación de trenes, y allí estaba el Queen Hotel con unas habitaciones muy cuidadas que eran un lujo a precio de saldo.


Tiene también motos para alquilar y es la mejor opción para moverte por la zona, además tiene unos cascos con algo "especial" ;-)


La ciudad en si no tiene nada demasiado destacable, pero en los alrededores tiene varios puntos geniales y simplemente un paseo en moto por la zona es algo que vale la pena experimentar.
Las Grutas de Trang An, son sencillamente geniales. Sí que es un sitio turístico (bastante menos que Tam Coc) aunque cuando nosotros fuimos no estaba masificado, aun si lo estuviera os recomendamos no perderos la visita. Se trata de 1400 kilómetros cuadrados de aguas cristalinas, vegetación, maravillosas cuevas...


Al llegar a la zona, aparcareis la moto justo delante y os la marcaran con tiza el ticket de pago (medidas de seguridad máximas), cruzáis la carretera y accedéis al recinto donde ya podéis comprar los tickets para un relajante y sorprendente trayecto en barca.
Llegando a la orilla del río, decenas de barcas con habilidosas vietnamitas estarán esperando para llevar a los turistas por las grutas (hay remos para ayudar en el trayecto) Las barcas puede ser que os toque compartir con otra gente si sois pocos. Se trata de una ruta circular de algo más de 10 km y los únicos consejos son relajaros, tened cuidado con las cabezas y reservad una propina para vuestra remera (ojo que siempre pedirán más, eso ya lo dejamos a la elección de cada uno)


El agua es transparente, tanto que se puede ver la flora del fondo. Las montañas que hay alrededor os sorprenderán no sólo con su verdor, sino con algún que otro templo en las colinas. La primera parada sería el templo de Trinh o templo Doc, un pequeñito templo situado justo a la entrada de la primera gruta que visitareis.


Es ahí donde debéis sentaros en el suelo (no en el asiento de la barca) y disfrutad de la experiencia de las grutas que os van poniendo delante: hileras de estalactitas colgantes de diferentes colores, tamaños y formas.; formaciones en las paredes de las rocas con extrañas siluetas, en la salida y la entrada de cada gruta el sol os ayudará incluso a crear luces con preciosos efectos.


En la salida de alguna de las grutas y antes de entrar a la próxima se crean espacios increíbles, donde te ves rodeado de inmensas montañas de piedra con su penetrante verdor que te hacen sentir como si estuvieras en un inmenso pozo....dan unas ganas de tirarse al agua!!!


Después de esta visita, os aconsejamos volver a coger la moto y seguir la carretera unos kilómetros hacia Hoa Lu y al llegar a un sitio con explanada y múltiples coches parados, haced lo propio y tomar fuerzas para caminar. Habréis llegado al Templo y Pagoda Bai Dinh



En Vietnam puede haber muchas carencias de algún tipo, pero el hecho de que los parquins sean de pago para los turistas sí ha llegado. En algún caso no discutiríamos por algún Dông (moneda vietnamita) que otro, en este caso era aberrante pues es una explanada inmensa y los pobres turistas aparcan en un ladito que dicen que está vigilado y por ello pagas. O bien pones sonrisa y dejas tu moto junto con la de cientos de motos vietnamitas que hay y entras para dentro.

Aquí es donde los vietnamitas se propusieron batir récords y la verdad es que lo consiguieron:
  • Pagoda más grande de Vietnam.
  • Una de las estatuas de bronce de Buda más grandes de Asia.
  • Mayor colección de estatuas Arhat del mundo (500 estatuas que te van alegrando el camino de subida al templo)
  • Campana más grande de todo Vietnam.
Total que en una visita te llevas unos cuantos guines vietnamitas para casa ;-)


Empezareis por unos jardines y de allí empiezan las escaleras hacia arriba. Con algún templo por el camino con impresionantes y grandiosos Budas en oro (hay sobre tres salas de oración antes de llegar a la cima). Además el trayecto esta amenizado con bastantes vendedores ambulantes (si los vigilantes no los ven) y cantantes de calle que normalmente por lo que nos dijeron cantan leyendas vietnamitas o canciones dedicadas a Buda (es curioso aunque es evidente que no entendimos nada)


Al llegar arriba, descubres no sólo unas vistas increíbles, sino la gran pagoda, un estatua de Buda que te deja con la boca abierta y un espectacular templo con un interior donde dedicar un rato de contemplación. No se a los demás, pero estos sitios te hacen sentir pequeñito y cuando tienen la historia a sus espaldas te hacen sentir como los hombres son capaces de cosas brillantes cuando se lo proponen y como los retos van bien para el ingenio.


Otro de los lugares para visitar por la zona es Tam Coc y las pequeñas aldeas que lo rodean como Van Lan. Se trata de un nuevo paseo en barca, esta vez si que la zona es más turística y conocida como la extensión de la Bahia de Halong.
Nosotros aquí lo único que pudimos disfrutar fue de una fuerte lluvia que nos dejó empapados y que nos hizo aprender bien lo que es conducir una moto con tormenta por Asia.


Sobre la comida comentaros que además de los platos que ya habéis ido encontrando, en esta región específica la especialidad son los platos con carne de cabra, no es de lo mejor que hemos probado, pero por si tenéis curiosidad vale la pena experimentar algo diferente.


Al día siguiente salíamos hacia la capital, Hanoi. Después de la experiencia del bus, decidimos que probaríamos la opción del tren y realmente fue mucho mejor. Algo curioso en la estación es que el acceso a las vías está cerrado, la gente espera en la estación o fuera de ella, y sólo cuando el tren va a llegar se abre la puerta de acceso a las vías y te diriges hacia la zona donde estará tu vagón.


Hanoi
Llegar a Hanoi para nosotros no sólo representó llegar a la capital del país, sino también a la ciudad, a la gente y los ruidos, a las cafeterías y las plazas con terrazas...lo urbanita que empezábamos a echar algo de menos.



Es una ciudad de contrastes, en ocasiones te parecerá moderna y alejada de lo que has visto en el país y otras te sorprenderán sus arraigadas costumbres; a veces te dejarás llevar por sus zonas de tiendas o sus bares cosmopolitas llenos de jóvenes tomando cerveza y otras fijarás la vista en la omnipresente bandera que recuerda el régimen político o verás practicar instrucción militar a algunos otros jóvenes; la cultura milenaria de sus marionetas y al salir a la calle bares en gigantescas construcciones con forma de barco donde las luces, la gente y la música son los protagonistas principales. Ninguna de las opciones deja indiferente y todas ellas gustan casi por igual.


Para alojarte en Hanoi dispones de múltiples opciones, recomendaríamos algo céntrico por los alrededores del Lago Hoan Kiem donde seguro que encontramos tanto las opciones más económicas a las más lujosas. Nosotros en este caso elegimos el Hotel Landmark Hanoi, no de los más económicos pues sabíamos que luego íbamos para Sapa y por lo tanto queríamos darnos unos mimos antes de lo que venía (reservamos con booking donde el precio era mejor que directo con el hotel)
Una cosa a considerar por si queréis ir a Sapa, es preguntar en el hotel si os guardan las mochilas e ir a Sapa con lo necesario para los días que vais a estar. Nosotros así lo hicimos en este hotel donde además el día de la vuelta de Sapa nos dejaron la habitación de manera gratuita para las horas que teníamos hasta nuestro bus hacía Halong (llegamos tarde por la noche de Sapa y de madrugada nos íbamos a Halong, así que unas horitas de descanso en la cama después del tren nocturno y una buena ducha eran como el mejor regalo!!!)


Además de este homenaje, en Hanoi nos dimos un par más. Lo caro de Hanoi, es asequible para los europeos que van de viaje hasta allí, y aunque no se trata de hacerlo a diario si vas a estar unas semanas por el destino, probar los mimos que te ofrecen los países es algo que no debe faltar.
El primer mimo que además repetimos pues era algo excepcional y os aseguramos que MUY asequible es el Restaurante Quán Án Ngon, donde encontráis diversos puestos alrededor de la sala exterior con varias de las especialidades de las diversas regiones del país. Si conseguís dejar sitio para el postre (todo está tan bueno que cuesta resistirse a no pedir más) no perderos la copa de frutas con iogurt casero. (está por el centro, en el 18 Phan Boi Chau)



El siguiente homenaje va también de comida, teniendo en cuenta que a ambos nos encanta probarlo todo y que somos unos glotones no era raro que fuese así. Se trata del lujoso Restaurante Wild Lotus, (si quereis ir será de manera expresa pues está algo más alejado en el 55A Nguyen Du, cuesta algo de ver aún estando en la misma entrada). No hace falta etiqueta, nosotros no disponíamos de ella y están acostumbrados a que turistas vayan a probar sus delicias (tampoco hace falta ir en bañador!!!) Cuando decimos de lujo en Vietnam no quiere decir que hayas tenido que hacer una hucha expresa para ir a este sitio, para que os hagáis una idea nosotros aquí probando varios platos de marisco, arroces, especialidades de la casa, con botella de vino incluida (que eso en Vietnam sí que es un lujo), postres y café; pagamos en total 71 dolares (2 personas). Teniendo en cuenta que puedes comer por menos de 4 dólares por eso decimos que es un lujo, pero que para un bolsillo europeo que ya ha pagado un billete de avión hasta allí darse ese capricho es algo que vale la pena.


Si deseáis dedicar un día a una ruta por la ciudad, se puede encontrar una perfecta en Lonely Planet (página 105 de nuestra edición)
Una opción seria empezar en la Catedral neogótica de San José, donde los devotos vietnamitas completan aforo hasta tal punto que se llevan las sillas para colocarlas en la plaza de delante. En esta zona tenéis muchos restaurantes modernos, con abundantes italianos por si queréis un descanso de comida vietnamita o cafeterías con expresos deliciosos.


Por allí callejeando vais hacía P Luong Van Ca, donde empieza la zona comercial "temática", cada una de las calles tiene comerciantes de diferentes sectores a estilo gremios, desde la zona de juguetes, a la de artesanos de la madera, a las hierbas o a la sorprendente zona de tienda de altares y estatuas budistas.


Dirigirse a la zona del Mercado de Dong Xuan, abre todos los sentidos y para ver lo que serian las paradas exteriores será por los alrededores recomendamos las calles que lo rodean.



Para tomar un descanso lo mejor es dirigirse hacia P Ta Hien, donde los jóvenes se sientan a tomar cerveza en las terrazas y donde hay modernas tiendas de ropa de autor.


De camino al céntrico lago se pasa por la Casa Monumento vietnamita, donde se pueden encontrar exposiciones variadas.


Al llegar por P Hang Be encontramos no sólo varias paradas de vendedores ambulantes, sino que podéis ver el Teatro de Marionetas de Agua, donde se recomienda reservar con antelación para alguna de las sesiones (hay en inglés, aunque no entendáis el idioma merece la pena verlo)


Por último quedarse tomando algo por la zona del Lago Hoan Kiem, y observar por la noche el Puente Rojo Huc para poder volver por la mañana y cruzarlo hasta llegar a la isla. Aquí está el epicentro de la ciudad, el alboroto, las terrazas que se multiplican en pomposos edificios en forma de barco.


Si además coincide que estáis en Hanoi a principios de septiembre, coincidirá que es la fiesta nacional y por tanto además de la abundante decoración callejera (más si cabe) habrá varios espectáculos callejeros en la zona centro.


Otro de los días se puede visitar la zona del Mausoleo de Ho Chi Minh, a la que también podeis llegar caminando por la Avenida Dien Bien Phú. Por esta avenida encontramos tanto el Museo Militar, la Torre de la Bandera y al final el complejo del mausoleo (es curioso que mientras Ho Chi Minh pidió ser incinerado y algo bien humilde; la realidad fue esta mega obra que no encaja con sus teorías)
Unos guardias uniformados de blanco vigilan a todas horas el mausoleo y organizan las largas colas que se organizan para verlo. Hay varias normas en este lugar tanto de comportamiento, como de vestimenta que vale la pena conocer antes de ir.


Sapa
Para ir a Sapa la mejor opción es coger el tren nocturno en la Estación de Hanoi. Aquí nos encontramos con el problema de si reservar por nuestra cuenta (que no es nada fácil saber como hacerlo a la manera local) o comprar on-line en las múltiples páginas que hay para hacerlo. Ojo también con los trenes, hay varias categorías y aquí vale la pena no coger el más económico pues compartir camarote con unos locales+sus comidas+sus paquetes puede ser una experiencia demasiado profunda.
Nosotros tomamos el Orient Express, un compartimento de 4 que compartimos con 2 británicos que estaban de ruta por Asia y donde las literas eran bastante cómodas. A la vuelta cogimos la opción barata vietnamita y por eso elcomentario anterior.....fue demasiado profunda!!!


Algunas consideraciones para Sapa son:
  • Situada en la montaña, a unos 1600 metros de altitud, lo que quiere decir que hace fresquito.
  • Es el paraíso de las compras de ropa de montaña a buen precio, tanto originales como copias Made in Vietnam y Made in China (la frontera con China está a escasos kilómetros). Haced sitio en vuestra bolsa o comprar aquí la chaqueta que uséis.
  • Vais a hacer trekking y se puede elegir desde el más light a algo más montañoso, por lo tanto la ropa ha de ser la adecuada.
  • El barro será un compañero que difícilmente no vais a tener. Las tribus locales están acostumbradas a él pero no intentéis imitarlas llevando sandalias a vuestra caminata, vais a resultar un poco patéticos si lo hacéis.
  • Las mujeres de las tribus os acosaran para haceros de guía, venderos sus manualidades ("buy somethng from me" = lo vais a oir hasta la saciedad, parece un estribillo de una canción), charlar un rato y saber de vosotros. Cada uno actúa como quiere, pero llevarse algún recuerdo donde el beneficio lo obtiene realmente el artesano es mejor que no comprarlo en alguna tienda del aeropuerto. Veréis los poblados y la manera de vivir y carencias que pueden tener, por tanto de entiende la insistencia.
  • Si se decide hacer un trekking de varios días (más que recomendable!!!) pensad que no vais a dormir en estupendos hoteles, mejor dicho no vais a dormir en hoteles. Si no sois conscientes de eso, mejor no tomar esta opción. Se puede dormir en casas locales o en algunos albergues que se han abierto en algunos poblados para aprovechar los dolares de los turistas.
Se llega a la estación de Lao Cai,  y allí debes tomar un bus para ir hasta Sapa o bien hay otras opciones para los que van con tiempo como alquilar moto (esta vez de marchas y si eres experto, pues las carreteras no son las mejores) o bien alquilar algún jeep.
Si tomas el bus, tendrás que negociar el precio y esperar a que el minibus esté lleno de turistas para que arranque.
Sapa tiene múltiples alojamientos que os guardaran las cosas que no necesitéis llevaros al trekking sólo si os alojáis alguna noche allí. Son pocas calles, llenas de tiendas de ropa de montaña, un mercado local tanto de comida como de objetos de regalo,  bares y restaurantes con buena calidad, agencias de excursiones, etc.




También encontráis a mujeres de diferentes etnias como la Hmong, Dao Do, Tay, Giay que os ofrecerán sus productos, haceros de guía, charlar un rato en un muy buen inglés aprendido de manera autodidacta para poder charlar con los turistas.



Los paisajes llenos de verde, con los balcones de arrozales, con el intenso del azul, la gente sonriendo, los niños a los que vosotros resultareis algo exótico y reirán al ver como pasáis, los ríos donde os podéis bañar si se resiste el frío del agua.
Perderse unos días por las montañas, es llenarse de energía.



Ya hemos comentado que las opciones para alojarse son varias, desde casa-albergue a poder convivir unos días con una familia local. Algunas de ellas no hablan inglés, pero el lenguaje universal de los gestos os ayudarán a entenderos sin problemas.



Recomendable llevar un pequeño botiquín por si hay alguna herida provocada por la caminata, o alguna caída. En estos poblados no se va a disponer de muchos extras, aunque siempre hay vehículos para ir a la población principal, pero no está a diez minutos.



Después de unos días por las montañas, volvimos a Sapa, donde nos dimos un merecido descanso y disfrutamos tanto de la ciudad, de sus terrazas, de sus masajes (no son como en Tailandia pero están bien para relajarse) y también de alguna compra de ropa de montaña que podemos decir que ha tenido un gran resultado.


Bahía Halong
Si hay una imagen típica de Vietnam, además de los arrozales de Sapa, seria la maravilla de Bahía Halong. Las inmensas piedras que salen del agua, con su verdor y su presencia espectacular, realmente impresionan a todo el que llega y dan el merecidísimo titulo de Patrimoni Mundial desde 1994.
Como curiosidad saber que Halong se traduciría como "donde el dragón se sumerge en el mar" y el nombre viene porque según la leyenda, la bahía se formó gracias a la cola de un dragón que con sus golpes quitaba y ponía los islotes.
Para llegar nosotros fuimos a Hanoi nuevamente y de allí tomamos un bus hasta Halong. LLegando al Centro de información turística de Bahía Halong, compramos el ticket de 80000 Dongs y con él podemos acceder a Bahía Halong en barco y también se podrá entrar a algunas de las cuevas visitables.
En nuestro caso, además de esto queríamos quedarnos unos días en la isla de Cat Ba, con lo que debiamos pagar algún extra que también estaba préviamente acordado y a la vuelta tendríamos que sacar otro ticket para volver a pasar por la bahía que sin ninguna visita a cuevas, ni más transporte seria de 30000 Dongs (todo muy claro, no hacer caso de los oportunistas que se os acerquen a explicar que sacan los tickets por vosotros o que os quieren cobrar algo diferente).



Después de la cola para tomar tu barco (muchas excursiones te dan la opción de pagar la comida del barco, nosotros optamos por comprar algo para llevar en los restaurantes de delante del centro de información de bahía, también existe la opción de dormir una noche en el barco pero no la utilizamos y nos alegramos de no hacerlo pues hay peligro de que se convierta en una juerga de turistas con ganas de cerveza en mitad de la bahía), ahí empieza el espectáculo.
No creo que pudiésemos describirlo porque cada uno sabe lo que siente al estar rodeado de agua, con unas montañas que salen del mar que serian más de 2000 islas en todo el Golfo de Tonkín, con una vegetación verde de la montaña que contrasta con el cielo y con el mar y que parece que nunca se acaba.....ahí van algunas imágenes que son sólo un pequeño detalle de los que pretendemos describir sin mucho acierto.



Durante el trayecto se acostumbra a hacer parada en alguna de las cuevas que hay dentro de las islas de Halong. Nosotros visitamos la  Cueva de Hang Dau Go y la Cueva de Hang Thien Cung. Las cuevas tienen varias estancias o salas donde las estalactitas dan lugar a formaciones curiosas y donde han sabido utilizar las luces de colores para dar un aire todavía más mágico.



Decidimos pasar unos días en la isla de Cat Ba y aquí el tiempo no acompañó demasiado (como se llama el Dios de la lluvia que tenemos una charla pendiente? ) Aún así la opción no la cambiaríamos, pues la isla merece la pena. Nuevamente y ahora ya como medio expertos, decidimos alquilar una moto e ir a recorrer la isla.



El Parque Nacional de Cat Ba, con calzado adecuado para poder hacer una ruta por él y ver no sólo la vegetación y los macacos, sino también las vistas que tendréis de la isla una vez lleguéis a la cima.



Por la misma carretera se encuentra la Cueva del Hospital, la entrada se paga justo en el pequeño bar que hay al pie de la carretera, donde está el letrero. Se puede elegir entrada "con guía" o sin él (si quieres que te explique o no la historia) Subes unas escaleras y llegas a esta cueva que se usó como hospital secreto para los líderes del Vietcong. Construida entre el 1963-65 con la ayuda de los vecinos chinos, muestra las salas donde dormían, los quirófanos y la gran sala de cine. Si vas sólo te pedirán que apagues la luz antes de marchar y cerrar la puerta....es curioso.


Si lo que se busca es algo de aventura, uno debe ir sin dudarlo al centro Asia Outdoors, son una gran opción para el ocio y con mucha seguridad de la que otros carecen.
Puedes organizar trekkings, kayak, escalada en roca, barco.... Además su cafetería prepara unos deliciosos desayunos.
Nosotros los utilizamos para alguna excursión y el resultado fue muy bueno y por eso os lo dejamos a todos.


Si Halong os  ha gustado, la más tranquila Bahía de Cat Ba (que no deja de formar parte del conjunto) os ofrece las mismas vista pero con más intimidad. Ir con un kayak recorriendo los rincones, pasando entre las rocas, haciendo una parada para un baño.
Hay algo negativo a comentar, si pasáis cerca de las ciudades flotantes en muchos casos se ve basura en el mar. Hay muchos programas de concienciación, pero para la mentalidad de los luegareños, el hecho de que alguien les diga que si eso no se cuida dejará de existir, es impensable simplemente no creen que vaya a ser así.
No se ha de esperar por tanto ver coral o los peces de colores que parece que imaginemos en un sitio así.




Delta del Mekong
A la vuelta de las islas, nos fuimos en avión hasta el punto de partida que era Ciudad Ho Chi Minh y allí ya teníamos localizados a un par de moteros que nos llevarían por el Delta.
Acostumbrarse a como se organizan miles de motos por las calles y eso combinado con otros vehículos es algo extraño, lo mejor es dejarse llevar y pensar que lo hacen a diario y que durante toda nuestra estancia jamás vimos un accidente...eso tenía que ser buena señal.
La ciudad es de las que tienen mayor contaminación a nivel mundial, así que tardas muy poco en desear tener la típica máscara que llevan la mayoría de vietnamitas de la zona.


Además de disfrutar de las selváticas zonas, lo más común del Delta es ver alguno de los curioso mercados flotantes, donde los vendedores se dan cita con sus productos en barcas. Otra buena opción para recorrer el Delta es en bicicleta, pasando por sus poblados, sus campos sembrados, los vendedores de animales y simplemente dejarse llevar.





Todo lo bueno se acaba, pero siempre para dejar paso a otros sitios para ver. En nuestro caso el país nos dejó un buen sabor de boca y esperamos poder volver a visitarlo en otra ocasión.

Tam biêt !!!!




Algunas ayudas:

Como siempre usamos la Biblia de los viajes, Lonely Planet, para nosotros la mejor guía.



La moneda local es el Dong vietnamita, en todos los billetes aparece Ho Chi Minh y hay también monedas que si que se dan uso.







Aparte de la comida, los paisajes y las ciudades os recomendamos como siempre mirar a las personas locales y pedir ayuda a ellas, serán las que mejor solución os puedan ofrecer





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2 comentarios:

  1. O_O

    Estoy flipando con este post, todavía no termino de asimilar cómo habéis podido concentrar un viajazo así ¡¡en una sola entrada!!

    Información útil y detallada. Que sepáis que me lo llevo como inspiración viajera para nuestro cercano viaje a Vietnam. Nos van a faltar días pues del mes que tenemos libre, la mitad la pasamos en Camboya y la otra mitad en Vietnam. Nos perderemos Sapa y muchos otros lugares maravillosos, pero con poder disfrutar al menos la mitad de lo que habéis vivido vosotros me contentaré.

    ¡¡Muchas gracias por compartir esta entrada!!

    Saludos viajeros.

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    1. Jajajaja...la verdad es que es una super entrada, me animé y ya no podía parar :-) Me alegra que te guste y espero que te sirva en vuestro viaje.
      Abrazos viajeros y a disfrutar el Camino

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